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SOCIALISMO O CAOS, o cómo el orden global influye en nuestro día a día

por Iñaki Bernal Lumbreras, responsable de municipalismo de Izquierda Unida de Navarra.

Se le atribuye a Rosa de Luxemburgo la famosa frase de “… socialismo o barbarie…” en el año 1916. Hoy en día esta afirmación sigue de plena actualidad. Nos encontramos en un contexto global en el que líderes como Trump y Nethanyahu están llevando al límite el Orden Internacional.

Estas personas han provocado una vulneración de DDHH, como el genocidio que hemos visto en directo en Palestina (tanto en Gaza como en Cisjordania), la nueva guerra que se ha implantado en Irán… todo al margen del Derecho Internacional y de las instituciones que han de velar por su cumplimiento (ONU).

Este tipo de liderazgos, están llevando al mundo a una situación de caos, de incertidumbre, de falta de confianza en las normas comunes que nos impusimos para evitar que se volviese a reproducir un episodio tan dramático como fue el fascismo en Europa en el siglo XX.

Este caos, está suponiendo un beneficio económico para una oligarquía, cercana a Trump y que basa su beneficio en la incertidumbre y la especulación de los mercados en situaciones de guerra. La afección de esta dinámica, tiene como consecuencia que las familias y la clase trabajadora tengamos que ver cómo se incrementan los precios de los productos básicos que necesitamos para el desarrollo de nuestra vida diaria (energía, alimentación, intereses bancarios de hipotecas…)

¿Qué podemos hacer ante este escenario tan incierto y que nos afecta en todos los niveles a nuestra vida diaria?

Es necesario que busquemos referencias de liderazgo a nivel global que den garantías de seguridad, estabilidad económica y trato de igual a igual entre diferentes naciones del planeta.

China, se ha convertido en ese socio que puede garantizar todos estos elementos. Su proceso de Reforma y Apertura liderado por Xi Jinping, ha creado un modelo denominado Socialismo con Características Chinas para la Nueva Era. Un modelo que merece la pena estudiar, sobre todo porque tiene elementos que nos permiten crecer en armonía a nivel global y que tiene como base las siguientes características:

  1. Es un modelo de desarrollo centrado en la ciencia y la tecnología. Es totalmente sorprendente comprobar cómo la zona de Macao, Hong-Kong y Shenzhen, se han convertido en la referencia asiática sobre desarrollo tecnológico y económico. Esta bahía ha superado en PIB a otras zonas del planeta como la Bahía de New York y la de California.
  2. Es un modelo de desarrollo pensado en la fórmula de ganar-ganar… las dos partes implicadas en colaborar desde el aspecto económico y social son beneficiarias en las transacciones comerciales y sociales.
  3. Es un modelo de desarrollo pensado en no dejar a nadie atrás, así como en la fórmula capitalista predominante, el objetivo es conseguir la plusvalía en base a la explotación, en engordar las cuentas bancarias de consejos de administración y de oligarquías económicas, este modelo Chino está diseñado para revertir los beneficios generados en reducir las brechas económicas y sociales entre la personas y las comunidades.
  4. Es un modelo de desarrollo pensado en el respeto hacia el medio ambiente, sostenible.
  5. Es un modelo que tiene como objetivo final la Paz y la Justicia en las relaciones entre países.

Para poder vivir en un mundo mejor para toda la Humanidad, es necesario que la seguridad, el desarrollo basado en la ciencia y el respeto al medio ambiente, la gobernanza y el dar respuestas adecuadas al Derecho Internacional sean claves en un planeta en el que la multipolaridad de liderazgos es una realidad.

Por mi parte, lo tengo muy claro, si hay que elegir entre Socialismo (representado por liderazgos como el de China) o por la barbarie y el caos (que representan USA o Israel), me decanto por China. Necesitamos vivir en un mundo en el que la cooperación y la ayuda mutua sean el eje central de las relaciones, no queremos más guerras, ni imperialismo, ni la opresión de unos países sobre otros.

China puede ser ese socio político, comercial, cultural, social…  que nos puede llevar hacia un futuro más próspero. Todo es cuestión de saber elegir compañeros/as de viaje.

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