Izquierda Unida de Navarra y PCE-EPK reclaman en Pamplona una III República federal, feminista y pacifista para superar el Régimen del 78

Izquierda Unida de Navarra y el PCE-EPK han conmemorado este sábado el aniversario de la proclamación de la II República Española con un acto celebrado en la plaza de toros de Pamplona, bajo el histórico escudo republicano que corona la fachada principal. En el encuentro han tomado la palabra Carlos Guzmán, coordinador general de IUN-NEB y Portavoz Parlamentario de Contigo – Zurekin e Isabel Burbano, secretaria política del PCE-EPK en Navarra.
En una jornada cargada de simbolismo y participación ciudadana, ambas formaciones han reivindicado la apertura de un proceso constituyente que desemboque en una III República capaz de democratizar las instituciones, priorizar los derechos sociales y garantizar la paz frente al belicismo actual. El acto, que ha congregado a militantes, simpatizantes y ciudadanía comprometida con la transformación social, ha servido para proyectar la república no como una nostalgia histórica, sino como un horizonte político necesario.
Durante su intervención, Carlos Guzmán ha destacado que «reivindicamos la III República sin anoranzas del pasado, y no simplemente para sustituir a un rey no votado por un presidente o presidenta democráticamente elegido. Lo hacemos para reivindicar una transformación absoluta del estatus quo del Estado español». Guzmán ha recordado que «la ciudadanía española es ya una ciudadanía madura política y democráticamente, que no necesita el tutelaje de ningún monarca», y ha añadido que «todos los españoles y todas las españolas debemos ser ya de una vez por todas iguales ante la ley«. Frente a lo que ha calificado como «la resignación monárquica del bipartidismo», IU y el PCE-EPK han insistido en que el país necesita una modernización política, económica y social que ponga a las familias trabajadoras en el centro de la acción pública y supere los límites del modelo capitalista actual.
Con un marcado carácter antimilitarista, el acto ha recuperado el espíritu del artículo 6 de la Constitución republicana de 1931: «España renuncia a la guerra como instrumento de política nacional». Se ha recordado que Navarra ya demostró su vocación pacifista el 12 de marzo de 1986, cuando el pueblo navarro dio un «contundente portazo a la OTAN» en el referéndum consultivo. «Hoy los y las navarras debemos volver a liderar el rechazo a las políticas belicistas«, ha señalado Guzmán, subrayando que «la guerra, el hambre, la pobreza y la desigualdad que generan los conflictos son evitables». El coordinador general de IUN-NEB ha hecho un llamamiento explícito a la solidaridad internacional con los pueblos que sufren la ofensiva imperialista, mencionando a los hermanos palestinos, saharauis, venezolanos y cubanos, y ha evocado el legado de las Brigadas Internacionales: «Cuando el fascismo se sublevó contra la democracia, más de 60.000 voluntarios de más de 50 países vinieron a defendernos. Hoy, como ayer, hay que gritar: ¡No pasarán!».
Guzmán también ha puesto el foco en el debate constitucional actual, rechazando la instrumentalización que hace la derecha de la Disposición Transitoria Cuarta mientras ignora incumplimientos sistemáticos de derechos sociales básicos. «A las derechas no les importa que se estén incumpliendo de manera sistemática cuestiones socialmente avanzadas de la Constitución, como el derecho a una vivienda digna (art. 47) o el derecho a la igualdad real (art. 14). Únicamente les importan sus obsesiones identitarias«, ha denunciado. Frente a los «cambios cosméticos», IU Navarra y el PCE-EPK han reiterado su demanda de un Proceso Constituyente en el que, de manera radicalmente democrática, la ciudadanía diseñe colectivamente el modelo de Estado que necesita.
Por su parte, Isabel Burbano ha subrayado que la defensa de la República Federal no es un ejercicio de nostalgia, sino «un proyecto vivo, más necesario que nunca, con un contenido político, social y económico al servicio de la mayoría social española». Burbano ha insistido en la necesidad de articular una amplia política de alianzas y acumulación de fuerzas que permita abrir un proceso constituyente hacia «un sistema económico y social alternativo al capitalismo».
En su intervención, ha destacado la vigencia del legado del Frente Popular de 1936, recordando que aquella victoria sindical y social «sigue viva entre quienes no nos resignamos a vivir bajo el yugo fascista», y ha reiterado el compromiso del Partido Comunista con la construcción de un bloque político y social alternativo frente a un régimen monárquico que, a su juicio, «sustenta a la oligarquía». Burbano ha puesto el acento en la urgencia de blindar constitucionalmente derechos laborales y sociales, como el empleo estable, el salario digno, las pensiones suficientes y los servicios públicos de calidad, haciendo especial hincapié en la vivienda: «El capitalismo ha convertido un derecho fundamental en un negocio. Vivimos una emergencia habitacional provocada por la especulación y la falta de intervención pública; sin política pública, no hay derecho real a la vivienda».
Para finalizar, y evocando la memoria antifascista, Burbano ha recordado las últimas palabras de Tomás Ariz, secretario del Partido Comunista de Navarra, fusilado en julio de 1936 en la ladera del monte Ezkaba: «La semilla está echada y fructificará». Con este mensaje, ha lanzado un llamamiento a la clase trabajadora y a los sectores populares a sumarse a la movilización por la Tercera República.
El acto ha concluido con un llamamiento a seguir llenando las calles de banderas tricolores y a trabajar conjuntamente por «un futuro republicano, federal, feminista y, hoy más que nunca, también pacifista para nuestro país».



